lunes, 11 de marzo de 2013

RADIADOR 17



Lllega, calientita y húmeda, desde Pornópolis la Radiador N°17. Nosotros hemos colaborado con el juego con un chascarrillo sexoso. Para leerlo, ISSUU acá.


Foros de arte e identidad lagunera


Si los polvos y calores laguneros lo permiten, allá nos topamos.

viernes, 8 de marzo de 2013

Moreleando 09 marzo










Mañana a morelear. En alguna parte sobre la Morelos en algún momento de la tarde, estaremos con la vendimia y lectura palabracadabrense. 

Más detalles acá:

miércoles, 6 de marzo de 2013

Sobre huesos...




El esqueleto era feliz como un loco al que le quitan la camisa de fuerza. Se sentía liberado, al poder rodar sin carne. ¿Ya no le picarían así los mosquitos? ¿No pasaría así hambre, sed, frío o calor? ¿Se hallaba acaso lejos del lagarto del amor?


No le gustaban al esqueleto los desastres simplones, normalones, vulgares. Y para indicar que la vida tiene sus momentos arriesgados, había colocado un enorme dedal en medio de su polvoso cuartucho, sobre el cual se sentaba, todo torcido, de vez en vez como si fuera un verdadero filósofo. Y a veces hasta tamborileaba sobre sus rodillas algunas partes de la "Danza macabra" de Saint-Saëns.

¿Era grato? ¿Era inocente? ¿Cómo era? Era nocturno. Era antiguo. Era en cierta forma agradable y desagradable.

El esqueleto se levantaba cada mañana, sucio como una hoja de afeitar. Luego adornaba sus huesos con hojas que tomaba al azar de su librero. Se cepillaba los dientes con tuétano de antepasados. Y de vez en cuando se pintaba las uñas de negro-alma. A menudo se divertía gastando bromas ácidas o pesadas. Si no que mordisqueando. Le había crecido un detector de no sabemos qué cosas en el interior de su costillar chueco. 

Era ocioso. Y le gustaban las persianas y los parafraseos. Pero más las persianas. ¡Amaba las persianas! ¡Las persianas que se bamboleaban, allá en el rincón de su cuarto! ¡Las maravillosas persianas! Le ponían de buenas: siempre tan traviesas: tan dizque quietas, tan dizque cerradas, tan dizque según ellas muy bien enfiladas. Dizque tapando la entrada del enfermizo sol lagunero. 

No le gustaba el calor y el polvo-tierra. Y por karma o esas cosas, le tocó morir toda una vida en Torreón: cuna antonomástica del calor y el polvo-tierra: ambas en versiones infernal. 

Le llamaban la calaca lacolzeana. O Lacolz, a secas.


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Imagen: "Retrato lacolzeano", obsequio y mimo y cortesía de miss Angón:Facebook.

Textos o autores manoseados: 
"Las vacaciones de un esqueleto", de Leonora Carrington +
"Esto no es un domingo de ramos", Lalo del Castillo +
un tal Baudelaire.

martes, 5 de marzo de 2013

26. Letras nada huérfanas: ACKER


The Birth of the poet





Querida mamá,

tus vísceras apestan. Odio tu pelo. Debes ser árabe porque tienes una nariz enorme. Los árabes no tienen inteligencia. No entiendes mi personalidad porque no tengo una personalidad: soy un taimado solapado artero inútil anónimo casi gusano y tú has estado buscando a un asesino real. Quieres que tu hijo sea alguien: que crezca y le saque las tripas a la gente por dinero o mande a la gente pobre a la cárcel por dinero o que le diga a toda la gente que escuche lo que es la realidad. Simplemente soy como todos.


Es una agonía estar oliendo tu carne cuando estás conmigo porque no me amas. Somos tan distintos, que deberíamos odiarnos uno al otro; aparte, eres tan ambiciosa de poder como todos los árabes. Somos tan diferentes mamá, aunque tengamos sexo; el universo debió haber estado enfermo cuando nos hizo. El universo debió haber estado totalmente enfermo. Los dos, la misma sangre.

Tendremos que matarnos uno al otro porque no hay otra salida a esta relación.

Me estoy partiendo la cabeza contra la pared de mi sala. Cualquier dolor ayuda a suavizar las agujas de hielo seco que rodean y apuñalan mi ojo derecho hinchando la suave carnosidad alrededor de mi apéndice apretando mis músculos sexuales en pequeños alfileres de acero que tu presencia me causa.

Creo que eres una buena persona y no le dispararía a nadie más. Solamente te disparé a ti porque todo el mundo te odia. Hago lo que otras personas desean que haga. Es esta la agonía. Ya no puedo ser real. No puedo ser –mucho menos quien– ni siquiera lo que yo deseo. Estoy totalmente desprovisto de poder. ¿Qué sabes de la agonía? Tuve que dispararte. Todo mundo sabe todo acerca de la agonía total y el mundo entero está retorciéndose.

¿Debemos de tener sexo, mamá, aunque estés muerta?

Tu hijo,
Ali Warnock Hinkley, Jr


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[Acker, Kathy]

26. Porque no sólo de letras vive el hombre: MEXICAN JAZZ

15. ¡Dios, por qué no estuve allí? - ALPINE